El compromiso personal e individual -Por Heber Reyes-

Por: Heber Reyes

 

El compromiso personal e individual

Una de las responsabilidades más esenciales en la vida del hombre y la mujer, es el compromiso que sentimos en nosotros mismos. ¿Por qué? Porque dentro de nosotros vive y mora un tribunal espiritual llamado “Conciencia”.

Este que cada día juzga nuestras acciones y actuaciones en la vida del ser, aquel que nos pone en la balanza y en la cuerda floja y que nos habla en silencio, es el que afina nuestros oídos y nos hace que aprendamos escucharnos.

Sin embargo; esa conciencia interior a veces está confundida, mal educada y mal formada, o sea; que aún pudiendo nosotros hacer lo correcto, preferimos contradecirla y hacer lo que en el momento parecería ser lo mejor o lo correcto, aunque mañana nos castigue el remordimiento. Pero vivimos muy afanados por complacer a los de afuera, cambiamos al juez interior que vive en ti y en mí, por el juez que está a nuestro alrededor (la sociedad). Olvidamos que esos jueces exteriores están llenos de culpas y de errores, ellos también tienen su conciencia que les habla y les dice lo que está bien y lo que está mal, pero; ¿A qué me refiero cuando hablo de jueces exteriores? Me refiero a aquellos que no tienen la facultad de juzgarte, pero mucho menos de acusarte, porque cada quien sabe lo que dice y lo que hace, y con la intención en que dirige sus pensamientos y su accionar.

Muchas personas sabemos que cuando la conciencia nos habla, antes de actuar sabemos lo que es justo y correcto, y muchas veces sabemos el resultado que pudiera devenir, y a quien pudiera afectar o salvar. Es muy notorio cómo las personas hemos cambiado, estamos haciendo hasta lo imposible para ganarnos el favor de la gente y de la sociedad, sólo para que nos vean como seres superflous e importantes, tratamos de ganarnos un sitial que muchas veces no está ni cerca de lo que somos o lo que hemos venido realizando en nuestras vidas, y lo sabes tú y lo sé yo, también lo sabe a quien no podemos engañar: ¡Nuestra Conciencia!

¿Es fácil engañar la conciencia? ¡Claro que no! Dice la sabia frase: podemos engañar a uno u otros por un tiempo, pero no a todos al mismo tiempo. Porque muchos olvidamos que el tiempo de Dios es perfecto y que todo lo que hacemos debajo del sol tiene su tiempo y su hora como dice el libro del Eclesiastés 3:1.

El hombre y la mujer pueden en vida recibir todos los elogios y reconocimientos que la sociedad les puede otorgar, pero; el reconocimiento de la conciencia es insustituible, con este tenemos que vivir hasta el fin de nuestros días.

De las Sagradas Escrituras he aprendido, que aquellos que tratan de ocupar los primeros asientos en las sinagogas, pasarán a ser los últimos. Lucas 11:43.
Debemos tratar de vivir en paz y con justicia espiritual, de nada nos sirven los muchos reconocimientos, si verdaderamente entendemos, que el primer reconocimiento que debemos ganar, es tener nuestra conciencia en paz y tranquila, y al mismo tiempo tenemos que hacernos la pregunta interna que mueve la justicia de nuestro espíritu y nuestra conciencia: ¿En verdad merezco ser reconocido?

No olvidemos el compromiso personal e individual que tenemos, porque, por más que lo busquemos y lo encontremos, los muchos reconocimientos sólo tienen relevancia aquí en la tierra, y aquí sólo somos los protagonistas del primer capítulo de nuestras vidas.

 

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