Duaner Sánchez: 75 millones de dólares no me impidieron ser lo que soy hoy (Por Heber Reyes)

Por Heber Reyes

La noche del 30 de junio del año 2006, será recordada mientras vida tenga, por uno de los lanzadores dominicanos más valientes y dominantes en ese entonces, que ha pasado por el béisbol de Las Grandes Ligas en los Estados Unidos, me refiero a Duaner Yerenmy Sánchez Rosario. Nacido el 14 de octubre del año 1979, oriundo de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez, hijo del señor, Germán Sánchez Fernández y la señora, María Estela Rosario Columna (fallecida). Es el segundo de tres hermanos, Yaindhy Carolina y Duagermi de Jesús.

Muchos de los que pudimos compartir momentos de nuestra niñez y parte de la adolescencia con Duaner, sabemos que desde niño fue inquieto, pero a la vez sabemos que fue muy desafiante, casi siempre se hacía sentir enfrentando a los muchachos más grandes que él, y esto no fue sólo en un play donde muchos le conocimos, sino, que él tuvo una personalidad muy determinante y siempre supo lo que quiso.

A la edad de cinco años es cuando por primera vez se inicia a jugar béisbol, en la Liga del Club Freddy Acosta, que en ese momento era dirigida por Fausto Rodríguez, quien falleció recientemente y, más tarde pasa a la Liga Héctor Pichardo, dirigida por el también fallecido, José Joaquín Rodríguez (Kuin).

Cuenta que por su sangre solo corre el béisbol, ya que su padre Germán, siendo él apenas un niño, y quien fue un jugador de béisbol amateur de la provincia, lo llevaba en sus hombros a todos los juegos dentro y fuera del pueblo.

Con orgullo y muy agradecido dice que su padre es su ídolo, y que todo lo que él pudo alcanzar en el juego se lo debe a su padre. Con tristeza y mucho dolor manifiesta, no ver como a su padre las autoridades deportivas (Asociación de Béisbol) de la provincia, nunca lo han tomado en cuenta. Dice que no entiende el por qué ha sido tan mal pagado, un hombre que sólo supo darle gloria y entretenimiento al deporte a la provincia, sin embargo; otros que no tuvieron los números que dejó plasmado su padre, ya han sido exaltados al Salón de la Fama de la Región Nordeste. Aunque reconoce, que para ese entonces no se llevaban las anotaciones tan organizadas como hoy día, pero; que si para otros se han hecho las diligencias y se han conseguido esos números, para su padre también deben aparecer. Duaner está convencido de que su padre ha sido uno de los tres primeros beisbolistas más sobresalientes que ha parido Cotuí, hasta los actuales momentos.

Destaca, que muchas personas de su pueblo han sido injustas al juzgar a su padre Germán cuando jugó béisbol en aquellos años románticos, dice que las actuaciones y el comportamiento de su padre casi nadie lo vio, como el amor que él sentía por su equipo, y porque era jugador que siempre le gustó ganar. El joven Duaner también hace énfasis, de que para esa época no sólo era su padre que protestaba de manera aguerrida, sino, que eso era parte de la cultura deportiva de muchos equipos que también tenían otros jugadores que hacían lo mismo. Dice que hay algo que los cotuisanos no van a poder olvidar, y es que su padre fue el primer jugador en conectar el primer cuadrangular en el Estadio Julián Javier de San Francisco de Macorís, y dónde Duaner Sánchez debutó como pelotero profesional con “Los Pollos del Cibao”.

Cuando abordamos lo sucedido la noche que tuvo el accidente en la ciudad de Miami, simplemente dijo dentro de si mismo: ¡Sé que lo que me acaba de suceder es malo! Dice que de inmediato vio la dislocación de su hombro derecho de lanzar, y que literalmente veía el hueso como se le había salido. Manifiesta que no pudo controlar sus llantos, las lágrimas corrían por su rostro, sabía que esta lesión tomaría mucho tiempo de recuperación. El no sabía qué hacer, fue un momento triste, doloroso y amargo, no encontraba consuelo, sabía que la oportunidad de conseguir el contrato más grande de su vida se le acababa de ir. Pocas personas no sabían que Duaner Sánchez al día siguiente iba a firmar un contrato de “Liga Grande” por U$75 millones de dólares.

Pasados unos minutos del accidente, Duaner cuenta que lo primero que hizo, fue llamar a su madre y a su novia, para contarle lo sucedido y para buscar el consuelo que en ese momento no tenía.

Esta noticia conmovió no sólo a la familia de Sánchez, sino; a la crónica deportiva y a su pueblo cotuisano que constantemente le daba seguimiento a sus actuaciones con el equipo de los Mets de New York, en donde Duaner pudo formar uno de los mejores dúos en las entradas ocho y nueve del juego, en donde él tuvo un papel protagónico al lanzar la octava entrada, y su compañero de equipo Billy Wagner, la novena.

El proceso de recuperación de Duaner no fue nada fácil, dice que día a día tenía que luchar contra el dolor, en las prácticas y en los juegos, y hasta fuera del terreno, estaba consciente de que ya no iba a volver a ser el mismo, sus rectas que alcanzaban las 98 millas, de repente desaparecieron y, su velocidad no era la misma, ahora tenía que ir a lanzar con mañas y localizaciones a sus contrarios, pero el dolor permanecía, y aunque se le dio la oportunidad de lanzar con los Padres de San Diego, fue dejado en libertad y no volvió a ser el mismo.

¿Qué pasó luego ver desaparecida tus esperanzas de volver a lanzar? Caí en depresión, bebía una botella de whisky todos los días, de 210 libras que tenía rebajé más de cuarenta libras hasta verme de 160 libras. Pasaba la mayor parte del tiempo encerrado en donde no escuchaba a nadie, no quería que me hablaran, en ese momento no me valían las palabras de consuelo que me decían algunos amigos, sentía que el mundo se me venía encima, pensé que todo había acabado, que ya no le respondería a mi familia, especialmente a mi mamá.

Sin embargo, Dios tenía un propósito para mí, lo primero que me pasó fue, que mi mamá al ver la situación en la que yo me encontraba, ella tomó un vuelo y vino a mi casa por varios meses a estar conmigo, ella fue la que me levantó con su amor de madre, no me dejó solo, constantemente me hablaba con palabras de aliento y esperanzas; me cocinaba, hasta que por fin pude levantarme y volver a creer que la vida para mí no había terminado.

Fue entonces cuando llega una nueva oportunidad en su vida, Duaner Sánchez con su experiencia acumulada en el béisbol y con un manejo muy bien fluido del idioma, tanto en inglés como en español, empieza a comentar los juegos de las Grandes Ligas para la cadena “Fox Sport”, en donde actualmente es parte integrante de esta prestigiosa empresa que es conocida en el ámbito del deporte a nivel mundial.

Al preguntarle por algunos momentos tristes de su vida, dice tener dos recuerdos que no podrá olvidar: “El accidente en Miami que le costó su carrera, y el fallecimiento de su madre”.

Sánchez dice que su madre lo era todo para él, y que muestra de eso lo pudo comprobar, el día de su fallecimiento, dice que todavía hoy día, las personas hablan de su madre, diciendo que ella fue una mujer de una vocación de servicio inigualable. Cuenta que su madre siendo enfermera ayudó a muchas personas que muchas veces no tenían medicamentos, y a otras muchas siempre les ayudó sino tenían para comer.

Con tristeza recuerda, cada uno de los episodios que vivió por más de un mes al lado de su madre cuando estuvo interna en el Hospital Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, y que no olvida cada una de las conversaciones que tuvo con ella. Dice que su madre en el momento de su enfermedad sabía lo que estaba pasando, porque los médicos hablaban delante de ella estando entubada, pero que ella al ser enfermera nunca estuvo ajena a su gravedad.

El día 17 de diciembre del año 2015, su madre parte de este mundo, dejando un vacío y un legado de amor insustituible en su familia, en donde Duaner, todavía no ha podido superar el dolor y la tristeza que siente al no tener a quien fue su paño de lágrimas y su consejera, su madre.

¿Crees en Dios? Y esta fue su respuesta: Si no hubiese creído en Dios, ¡te aseguro que hoy fuera nadie!

Al preguntarle de manera hipotética a Duaner lo siguiente: Si Dios te concediera por un minuto a tu madre, ¿qué tú le dijeras en ese minuto?, el contestó: Me pasaría ese sólo minuto repitiendo hasta que se acabe: Te amo mami, te amo mami, te amo mami, te amo mami, te amo mami…

¿Le dejas algún mensaje a la juventud de tu pueblo y de nuestro país? ¡Claro! Qué primero deben estudiar, prepararse y luego tener disciplina si quieren llegar a alcanzar sus metas. Otra cosa: ¡No se rindan nunca!, porque si yo pude, ustedes también pueden.

Finalmente; recordamos que Duaner Sánchez fue firmado como pelotero profesional en el año 1997 por los Diamondbacks de Arizona, e hizo su debut en el béisbol de Grandes Ligas, el 14 de junio del año 2002. Fue jugador varios equipos, de los cuales se destacan, Piratas de Pittsburgh, Dodgers, New York Metz y los Padres de San Diego. También jugó en Canadá para los Sussex Skyhawks de la Liga Can-Am, los Diablos Rojos de México y los Brujos de Textla, así como también para los Patos de Long Island.

Fue integrante del equipo del primer Clásico Mundial que representó a la República Dominicana en el año 2006, y reforzó a las Aguilas del Cibao en la Serie del Caribe en el año 2001.

 

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