Por: periodista Erick Gutiérrez

Intercambio; “Caso Pércival por caso Odebrecht,

El caso Odebrecht involucra al Estado Dominicano, salpicando a funcionarios del gobierno de Danilo Medina, así como de los ex-presidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía.

Caso por el cual, hasta las autoridades Estadounidenses han tenido que tomar cartas en el asunto, logrando que los ejecutivos de dicha firma, confiesen cuales son los países que recibieron sobornos de la referida empresa Brasileña, por un monto superior a los 92 millones de dólares.

Mientras que en el país, el procurador general, Jean Alain Rodríguez anunciaba en la mañana del 26 de diciembre, que profundizaría las investigaciones en torno a quienes fueron los que recibieron sobornos por parte de Odebrecht, para que sean puestos a disposición de la “justicia”.

Pero lamentablemente la realidad era otra, pues desde las principales oficinas del palacio presidencial, ya se estaba cocinando el circo a promover, que sería el caso John Pércibal Matos, a lo que le podemos llamar, intercambio de casos judiciales.

Lo que serviría y a servido como una cortina de humo, para apagar el tema principal y de interés nacional e internacional, el caso (Odebrecht); de el que hasta la fecha no existe un solo funcionario bajo investigación y mucho menos, señalado.

El gobierno se aseguró y se encargó de que la muerte de John Pércival Matos se convirtiera en el suceso del año, y de esa manera distraer la atención del pueblo, logrando así, su objetivo; pues ha sido y sigue siendo el tema central en todos los noticiarios, desde el 28 de diciembre, día de su ejecución.

Pero el caso Odebrecht y otros temas de corrupción, siempre han sido manejados de forma protectora por las supuestas autoridades, porque desafortunadamente nuestros verdugos cuentan con una suprema corte de justicia dirigida por un alto dirigente del partido de gobierno y jueces a disposición del mejor postor.

Entonces, no debe sorprendernos ver como el gobierno dominicano juega con la mente de los ciudadanos, apostando cada día más, a la impunidad gubernamental.

El presidente Danilo Medina ha sabido como blindar a sus funcionarios y compañeros de partido, pues ya son muchos los casos de corrupción, de los cuales aún nadie ha sido ni será condenados.

Solo nos queda pedirle a Dios que la aguja del reloj mental del presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, señale hacia nuestra república dominicano y tal vez así, podamos ver la posibilidad de que se haga justicia y los corruptos paguen por sus actos delictivos.